Huevos de Pascua multicolores, pintados con mucho amor
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No pueden faltar en las costumbres pascuales del norte de Europa: huevos multicolores y adornados, símbolos del nuevo despertar de la vida en la primavera. Hechos de chocolate o pintados, los huevos están presentes en cada comida de Pascua.
En los días previos a la fiesta, muchos clientes compran en los centros
comerciales y las droguerías cajas de pinturas para huevos. Quien tiene
mucha paciencia y tiempo también puede pintar de otra manera, utilizando, por ejemplo, remolachas rojas, que dan un bonito color rojo, o madera de campeche, que da un azul intenso. Con el polvo de cúrcuma se consigue un amarillo resplandeciente. Las espinacas dan un color verde, con los granos de saúco se pueden pintar los huevos de violeta.
De todos estos ingredientes se puede hacer un caldo para hervir en él los huevos. Los niños, en cambio, prefieren que ellos mismos pinten de varios colores los huevos de gallina previamente vaciados y preferentemente blancos, utilizando aguada o rotuladores. Luego colocan pequeñas cintas a los huevos para adornar con ellos el ramo pascual de la casa.
Imagen: alliance/dpa