Cine mexicano hecho en Alemania: Una entrevista con el director Jorge Ramírez Suárez

Uno de mis principales objetivos es traer cine mexicano a Alemania”. Tan contundente afirmación pertenece a Jorge Ramírez Suárez, cineasta que tiene en su haber una amplia lista de documentos fílmicos que ha dirigido o producido, entre ellos la aplaudida Conejo en la luna, cinta que gozó de una amplia distribución a nivel internacional y que fue presentada en la sección Berlinale Special de la Berlinale en su edición de 2005.

Desde entonces, Ramírez Suárez ha dirigido dos largometrajes más y ahora prepara un tercero, de título Grüss Gott, señor Ramón, con el que pretende de llevar aun más allá de lo esperado, incluso para sí mismo, aquella meta de llevar una visión mexicana a Alemania, país en el que reside la mayor parte del tiempo –“aunque a veces me he visto en la necesidad de cruzar el Atlántico dieciséis veces en un año”, asegura- y en el que posee una oficina de representación de su compañía productora, Beanca Films.

Pero mejor dejemos que sea el mismo Ramírez Suárez quien, en exclusiva para el CAI, nos cuente un poco más sobre su última película y exponga las características que distinguen las coproducciones fílmicas entre México y Alemania –un tipo de alianza que, en su opinión, debería aumentar-, así como las razones que le llevaron a radicar en Alemania, las experiencias acumuladas, los retos a seguir:


spanisch Ampliar imagen (© Cortesía de Jorge Ramírez) CAI: Para comprender su cine quizá valdría la pena conocer también un poco de su vida. ¿Cómo es que un hombre de cine mexicano terminó viviendo en Alemania?
Jorge Ramírez: De niño jamás imaginé que acabaría siendo así. En realidad no tengo ninguna raíz familiar con el país, aunque mi bisabuelo paterno financió a migrantes pastores cristianos alemanes para que pudieran establecerse en Oaxaca. Sin embargo, esta historia nada tiene que ver con mi mudanza a Alemania.

Yo hice mi carrera en México, soy titulado por la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la UNAM y estudié después dirección de cine en el Centro de Capacitación Cinematográfica. Produje y dirigí varios largometrajes en México antes de que el destino hiciera que en 1997 conociera a mi esposa, nacida en Bremen, en cierta época en que ella vivió en el D.F. Dos años después el amor me trajo y nos casamos. Nos establecimos en Königswinter, junto a Bonn.

Desde entonces Alemania ha sido mi centro de operaciones para continuar haciendo mis películas, todas ella coproducciones con México y diferentes países europeos. Actualmente vivo en el estado de Hessen, muy cerca de Wiesbaden.

CAI:¿Cómo fue que se decidió a ser cineasta?
Jorge Ramírez: Desde adolescente hice teatro como actor. Me gustaba mucho actuar, pero más me gustaba organizar las puestas en escena y por supuesto me encantaba el cine como espectador. Una película que marcó mi decisión de intentar a toda costa ingresar a una escuela de cine fue Blade Runner, de Ridley Scott.

Cuando pisé por primera vez un set cinematográfico me dije: esto es para mí. Me sentí por primera vez como pez en el agua. Hoy día sigo disfrutando el trabajo en el set. Hacer una película es un placer y al mismo tiempo una gran responsabilidad. La presión y la adrenalina mezclada con la seducción que uno hace con los actores, y que después verá el público, hace que uno quiera hacer cine para toda la vida.

CAI: Entrando ya un poco en el tema, ¿le es más difícil financiar películas en Alemania que en México?
Jorge Ramírez: No, aunque aquí aunque es igual de difícil que en otros países. Hacer cine es caro en todos lados y por tanto el conseguir el financiamiento para hacer películas es igual de complicado aquí que en México. Si bien, el estar en Alemania me ha dado la posibilidad de desarrollar un cine que es tanto mexicano como alemán. Mi actual proyecto pretende eso, justamente. Narra una historia que sucede en los dos países con personajes entrañables de ambos sitios.

CAI:¿Podría hablar un poco más sobre dicho proyecto?
Jorge Ramírez: Por supuesto. Se titula Grüss Gott, Señor Ramón (GGSR), y es un proyecto que empezó a cocinarse hace un par de años. Por fortuna, el año pasado logramos un acuerdo con Dagstar Film, una compañía alemana relativamente joven pero con considerable experiencia internacional.

GGSR es un proyecto que les gustó en cuanto se los mencioné y han estado conmigo desde el proceso de la escritura del guión, dándome sus comentarios y notas para hacer una película auténtica. La idea surgió de observar a gente que conozco y de contrastar dos realidades: la mexicana y la alemana.

La trama sería más o menos la siguiente: Ramón, un joven de 22 años que está harto de arriesgar la vida tratando de cruzar la frontera norte, decide buscar a la tía de un amigo en Alemania en aras de encontrar un trabajo. Viaja a Alemania con la misma cantidad de dinero que un pollero le cobraría por cruzar el desierto de Arizona. Pero Ramón llega a Alemania y nunca encuentra a la tía.

Sin dinero y sin hablar otro idioma más que el suyo, sobrevive apenas en las calles hasta que conoce a una solitaria anciana jubilada llamada Gerda. Ella le ofrece amistad y apoyo sin hablar el mismo idioma. Con el tiempo, ambas almas solitarias se ayudan mutuamente haciendo su difícil vida más soportable. Mi intención con esta película es brindar un tributo a la solidaridad humana, a nuestra habilidad para comunicarnos rompiendo barreras de lenguaje y prejuicios.

CAI: ¿Desde cuándo montó una oficina de representación en Alemania?, ¿su existencia ha facilitado la gestación de coproducciones entre México y Alemania?
Jorge Ramírez: Beanca Films fue fundada en 2002 para desarrollar y producir Conejo en la luna, película que quise coproducir con Alemania pero que por razones financieras terminé haciendo con el Reino Unido. En Alemania abrí la oficina ese mismo año en Niedernhausen, a veinte minutos de Frankfurt am Main, donde sigue funcionando.

En cuanto al asunto de la producción te puedo decir que los tres proyectos que tengo a futuro son esencialmente alemanes. Por desgracia, no hay un convenio de coproducción entre Alemania y México y eso hace que a veces se dificulte la compatibilidad de los fondos de ambos países. Pero no es imposible. Ahora mismo varios colegas mexicanos y yo estamos esforzándonos porque esto cambie.

Creo que Alemania y México tienen una relación con mucha historia y deberíamos de buscar la manera de hacer más películas en coproducción. Considero que el cine alemán se ve mucho en México y el mexicano se ve poco en Alemania. Eso podría ser de otra manera. Uno de mis principales objetivos es traer cine mexicano a Alemania y he estado trabajando para lograrlo.

CAI:¿Podría hablarnos un poco más sobre los proyectos presentes y futuros de su productora?
Jorge Ramírez: Actualmente Beanca trabaja en el lanzamiento de Los Inadaptados, que es producción netamente mexicana y que tendrá su premiere mundial el 28 de marzo en el Festival Internacional de Cine en Guadalajara. La coproducción mexicana-alemana que ya mencioné, Grüss Gott, Señor Ramón, está en etapa de pre-producción, y tenemos dos proyectos más junto con la productora Televisor Troika, de Colonia: Out of focus y Der Narr. Cabe mencionar que todos mis proyectos son largometrajes de ficción, con un contenido social o político.

CAI: Tengo entendido que el célebre actor alemán, Sebastian Koch (La vida de los otros), está interesado en colaborar con usted, ¿es cierto?
Jorge Ramírez: Así es y su participación sería para Out of focus, que es un proyecto que reescribí para Televisor Troika. Ellos pensaron en Sebastian y la idea enseguida me pareció fantástica. Después le mandamos el guión y le encantó, y cuando lo conocí hicimos buena química. El personaje que él interpretaría es un personaje que me parece muy interesante. Aceptó por eso y porque le gustaron mis películas. Espero que podamos hacer este proyecto el año que viene.


spanisch Ampliar imagen (© Cortesía de Jorge Ramirez) CAI:¿Recuerda con añoranza la película con la que la gente lo conoció en Alemania, Conejo en la luna?
Jorge Ramírez: Sin duda. Además es una película alemana en esencia, ya que escribí el guión en Königswinter, en las siete colinas, un lugar hermoso. La idea surgió de mis ganas de integrar una historia que sucediera de ambos lados del Atlántico sobre la corrupción de alto nivel en México y en un país europeo.

Recuerdo que cuando Dieter Kosslick, director de la Berlinale, la vio lo primero que hizo fue regalarme un encendedor dorado con una puerta de Brandenburgo tamaño miniatura. “Ten, éste es tu primer premio de la Berlinale”, me dijo. Y por supuesto que yo me emocioné mucho.

CAI: ¿Cuál es su referencia como director?; ¿tiene un director alemán favorito?
Jorge Ramírez: Hay muchos directores que me gustan. Coppola, Kurosawa, Ridley Scott, Capra y Lang son algunos de ellos. Y de los alemanes creo que me quedo con uno actual, Fatih Akin, aunque también me gusta Tom Tykwer cuando dirige en producciones alemanas.

CAI: ¿Qué es lo que más le gusta, a nivel personal, de vivir en Alemania y lo que más le gusta de México cuando se ve obligado a volver por una larga temporada?
Jorge Ramírez: De Alemania me gustan sus bosques y la manera en que las ciudades del país son contenidas. Digo, incluso Berlín no es más grande que una ciudad como Guadalajara. Me gustan también su cultura y su orden. De México su cultura culinaria y su caos sin fin.


Carlos Jesús González, en exclusiva para CAI, marzo 2011.

Cine mexicano hecho en Alemania: Una entrevista con el director Jorge Ramírez Suárez

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