El bosque de la poesía Guadalajara/Alemania
Si la leyenda es cierta y un señor barbón creó el mundo en siete días, puede decirse también que los árboles que crecen en ese territorioa llamado Guadalajara/Alemania (obviamente parafraseo aquella cinta de Wenders, etc.) reverdecen de versos en nueve apenas...
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(© CAI)
Y hasta vuelven a anidar en sus coronas las aves de la alegría, el entusiasmo y la esperanza. Al menos eso se presume tras pasearse por el bosque plantado en medio del Pabellón de Alemania y recordar que poco más de una semana antes las ramas de dichos árboles lucían solas, tristes y desgarbadas.
Hoy, sin embargo, el día último de la Feria Internacional del Libro de Guadalajara 2011, en donde Alemania ha sido el país invitado de honor, ese mismo bosque tiene sus copas llenas de papeles, de hojas como papeles, que los visitantes de la FIL –jóvenes en su mayoría, ¡pero cuántos jóvenes!- han ido colgando de sus ramas y han decorado con los pensamientos más diversos sobre lo que creen del mundo, sobre lo que de él aman o detestan.
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(© CAI)
Desde el primer día el árbol mayor (idea original de los creadores del Festival de Poesía en Berlín LATINALE, también presentes -¡y qué presentes!- en Guadalajara con recitales y conferencias un día sí y otro también: Timo Berger, Rike Boltke, Diana Grothues, Uljana Wolf, Tim Schulz, Swantje Lichtenstein, Enno Stahl), ése que se levantaba en medio del pabellón, presidido por una barra semicircular, convocó a su alrededor innumerables visitantes, quienes primero curiosos y después entusiastas, escuchaban la dinámica de la actividad y escribían algún poema, reflexión o advenimiento que la inspiración les susurrara.
Poco a poco, el primer árbol se llenó por completo de hojas y el resto fue compartiendo la misma dicha. Cada tanto se veía a uno de los muchos colaboradores del pabellón afanado con una escalera y pegando las hojas escritas de los participantes en las ramas aún vacías.
El proceso de metamorfosis continuó y además de hojas, al árbol mayor le salieron serpentinas, hilos, un abecedario completo y hasta nidos de aves invisibles. Incluso el día último, con la expo de Guadalajara a reventar, se pudieron escuchar los trinos de esos pájaros gracias al performance sonoro de la artista sonora Ana Paula Santana (Mex).
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(© CAI)
Al final, el bosque volvió a deshojarse para que los visitantes pudieran escoger las frases que más les gustaran y así, el proceso natural de la poesía se cumpliera por completo: Los versos que salen de algún corazón han de volver a los corazones de la gente.
CAI (g), a 5 de diciembre de 2011.
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